No hay dos sin tres...
Andabamos casi de puntillas por la vida, Pili Andoni y yo, tras lo ocurrido con el vuelo, y posteriormente con la granizada, puesto que no sabíamos que iba a ser lo próximo...pero sabíamos que algo tenía que pasar. Y pasó.
Estando en casa de los Ures, en Flores, se nos cortó la luz. Y pensareis, ¿en casa?No.¿En el edificio? Frío, frío... ¡en el barrio! de hecho se cortó en más de un barrio...
Nu hubiera supuesto mayor dificultad de no ser por el hecho de que llegó la hora de irnos, y este simpático matrimonio vive en un piso 17...
Os comento para que entendais la situación que, en Buenos Aires, por ley, está prohibido tener un telefonillo que habra la puerta de abajo. Cuando te llaman puedes hablar pero tienes que bajar a abrir. Parece incómodo pero da mucha seguridad... pero en momentos como este para el dueño de la casa es una putada (lo siento, no hay sinónimo para esto...).
La luz volvió a la tarde del día siguiente o algo así...Os dejo una foto con los Ures, y un beso enorme para ellos, ya que pasamos un rato muy divertido a pesar de lo de la luz. Parece que hay luz or el flash... pero en ralidad no se veia nada!!!
