Todo acabó en una tarde por Madrid
Así que aquí teneis la primera anécdota... un hotel de lujo, un aseo por Madrid...como dirían en mi casa ¡qué vida dura, che! Más vale que al regresar al hotel había una sala VIP en la que udimos tomarnos un cafecito y relajarnos antes de dormir (no se pierdan a Andoni... cómo en su casa!), al fin y al cabo, nos esperaba un largo viaje...
Pero no podía irme sin sacarme una foto despidiéndome de ese hermoso hotel, que jamás podré pagar...
